martes, 11 de julio de 2017

Guiso de sepia con garbanzos

Guiso de sepia con garbanzos
De este plato comen tres.

Guiso de sepia con garbanzos

Si te da cosica cocinar sepia, aquí tienes un plato tan sencillo como infalible que acabará con todos tus prejuicios. Y que transformará cualquier comida de diario en un banquete.


Si la vida te da sorpresas, la cocina, todavía más. A veces te curras recetas alambicadas sobre las que has puesto grandes expectativas, y cuando las pruebas lo único que te sale del cuerpo es un “psá”. Otras, un guisillo de diario, al que no le exigías mucho más que llenar una comida normal y corriente de sábado, te deja turuleter y lo colocas directamente entre tus grandes éxitos culinarios.
A esta segunda categoría pertenece el estofado de sepia y garbanzos que preparé el fin de semana pasado, nacido más de la necesidad que de la imaginación. Había comprado una sepia que casi saludaba con los tentáculos de lo fresca que estaba y quería despachar el trance de la comida con un plato único, por lo que pensé en reforzarla con unos garbanzos cocidos. Con un sofrito rápido de un par de pimientos verdes y un puerro que tenía en la nevera a punto de entrar en fase de momificación, más el trabajo de la bendita olla rápida, di con uno de los platos más reconfortantes que han salido de mi cabeza en bastante tiempo. Y todo en más o menos media hora.
El guiso, como suele ocurrir en casi todas mis recetas, lo puede hacer hasta un mono borracho, pero no un gorila o un chimpancé sino una especie de las más tontas y poco evolucionadas. La clave está en usar el líquido marrón de la melsa (bazo), esa parte de la sepia que los incautos desechan y los sabios utilizan para potenciar el sabor a mar. No te olvides de pedirle al pescadero que no la tire cuando te limpie el bicho.

Dificultad
Para Calamardos.
Ingredientes
Para 4 personas
  • 1 sepia de unos 500 g, limpia pero con la melsa
  • 400 g de garbanzos cocidos
  • 2 pimientos verdes
  • 1 puerro grande
  • 300 g de tomate triturado
  • 1 diente de ajo
  • 100 ml de vino blanco
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • Aceite de oliva
  • Sal
Preparación
  1. Picar el puerro, el pimiento verde y el ajo y rehogarlos con un poco de aceite de oliva y una pizca de sal a fuego suave unos 10 minutos.
  2. Añadir la sepia cortada en trozos de unos tres centímetros y la mitad de la melsa -o más, si gusta el sabor fuerte a pescado- y rehogar un minuto.
  3. Sumar el vino y el tomate triturado y rehogar 5 minutos más.
  4. Tapar la olla: si es rápida, cocer en posición 1 unos 20 minutos; si es normal, una hora o hasta que la sepia esté tierna.
  5. Destapar, añadir los garbanzos y el perejil y cocer suave 5 minutos más. Corregir de sal y de espesor: si ha quedado muy líquido, dejar al fuego un rato más hasta que espese; si está muy denso, aligerar con un chorrito de agua. Si se deja reposar hasta que se enfríe y se recalienta después, está mejor todavía.
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