jueves, 8 de junio de 2017

PAN DULCE CON FRUTAS O CON CHIPS

PAN DULCE CON FRUTAS O CON CHIPS, (LOS DOS SABORES)



Hace muchos años que quiero hacer pan dulce y nunca lo había hecho. Siempre me gana la vorágine de la época y nunca encuentro el tiempo para dedicarle.
Pero este año me propuse hacer. 


Y como yo tengo (como varios de los que cocinamos) un cocinero estrella en el que confiamos e intentamos hacer sus recetas, pensé en Ariel Rodriguez Palacios.
Justamente en su programa, Qué mañana! por canal 9, estaba, como siempre, haciendo comidas para estas fechas y alcancé a ver su receta de Pan dulce. Pero no llegué a verla bien, así que buscando en Internet, encontré otro programa en el que explicaba y puse manos a la obra.
Lo primero fue conseguir los ingredientes. No hubo problemas y en una dietética logré dar con la mayoría de ellos. El resto los encontré en el súper.

ACLARACIÓN: ES LARGA, TIENE MUCHAS EXPLICACIONESY FOTOS, PERO INTENTÉ VOLCAR TODO LO QUE SE Y MOSTRAR LO MAS POSIBLE PARA DARLES LO MEJOR.

Tiene sus tiempos y lo hice mas o menos de acuerdo a lo que explicó, Ariel. así que les voy a contar exactamente, como los hice yo. Divido en pasos para ser mas clara. Tengan paciencia porque me explayo con las explicaciones para que les salgan perfectos, no quiero obviar detalles pues en muchas cosas que les explico reside el éxito del resultado.

1) Dejen 260 gramos de manteca fuera de la heladera, antes de comenzar. 

2) Comenzamos poniendo en un bol: 15 ml .de esencia de pan dulce (creí que era una rareza, pero fue lo primero que pedí y había como algo normal, no para mi, neófita en el tema, claro). Saben con qué lo medí para evitar problemas? con una medida de las que vienen en los jarabes para la tos o algún otro, que suelo guardar para estos menesteres :)
Luego agregué, midiendo con otro de estos adminículos, 10 ml. de agua de azahar, 3 cucharaditas de esencia de vainilla, 15 ml. de marsala (puede ser oporto o mistela también), 40 gramos de miel, que como expliqué en otras recetas, le da humedad y deja mas tierna la masa, 100 cc. de leche fría, 5 huevos medianos, 200 gramos de azúcar, 10 gramos de sal fina (no se asusten, no es mucho y es necesaria para resaltar sabores), 35 gramos de edulcorante líquido de los que se pueden cocinar (esto, según Ariel, no permite que la masa se queme demasiado al cocinarla, la capa superior, que si fuese todo azúcar, sería mas propensa a quemarse). Le confieso que lo usé con resquemor, parecía mucho, es mas, usé menos de lo que él indica, pero salió genial, no teman.
Una  vez que tienen todo esto en el bol, baten con un batidor de mano hasta integrar muy bien todo.



3) En una mesada limpia y bien seca, colocan  un kilo de harina 000. Con la mano o con el mismo bol en donde tienen los ingredientes, hacen un hueco grande en el medio , dejando una corona de harina en derredor muy bien armada. 

4) En otro bol colocan 50 gramos de levadura fresca de panadería con 150 cc de leche tibia y la disuelven bien.

5) Vuelcan la primera mezcla en el centro de la corona de harina y también la mezcla de leche y levadura. Van tomando de a poco harina y van mezclando bien todo, cuidado que no se les escape, a mi se me escapó, pero por suerte atajé los líquidos a tiempo y pude seguir mezclando, jaja!
No se desanimen, al principio parece que no se une y es mucho líquido, pero es la cantidad justa de todo.
6) Amasen estirando y contrayendo los brazos, para que la masa se haga bien lisa, integrada y para que el gluten pueda activarse. Por lo menos 10  minutos deben amasar, tranquilamente, con amor, sin apuro. Verán como la masa se desprende fácilmente y se hace un bollo.
Si se pega a la mesada, con espátula o cuchilla o cortante, desprendan lo que queda adherido para integrar todo bien. Si queda medio pegoteada, no importa.

7) Ahora vamos a agregar 240 gramos de manteca blanda (la que dejamos al principio afuera de la heladera, pero reservamos 20 gramos) y vamos a comenzar a amasar nuevamente.
Ahora amasamos con mas energía, dándole vueltas y vueltas a la masa. Otra vez parecerá que no se integrarán nunca, pero verán que si y que esa manteca le va a conferir una elasticidad y un aroma excepcional.
En lo posible, cuando comience a desprenderse la masa de la mesada, tómenla con una o con las dos manos y golpéenla  contra la mesada. Levanten y tiren con golpe, eso hace que el gluten  se active y confiere mas elasticidad a la masa.  Hagan esto unos 10 minutos mas. 

8) Formen un bollo untando sus manos en manteca blanda para que no se pegue. Y coloquen ese bollo en un bol grande cubriéndolo con film. Lleven a la heladera hasta el otro día (no menos de 12 horas). Yo comencé a las 15 horas. Retomé el siguiente paso al otro día a las 10 am y el paso final, o sea el horneado, a las 20 hs. Y quedaron perfectos de gusto, de aspecto y de cocción, que es muy importante.

9) Transcurrido ese tiempo verán que la masa levó, pero no es que leva y sigue levando, llega a un período meseta por el frío, pero se aromatiza mucho mas con las esencias, según explica Ariel.
Y doy fe, que si se aromatiza muy bien.
Ahora entonces, toman la masa y la desgasifican un poco con un leve  y ligero amasado. Este amasado incluye estirarla con palote sobre la meada, apenas floreada con harina, muy poca ya que la masa no necesita nada mas de harina. La estiran hasta dejarla de un tamaño aproximado de 50 x 40 cms, (una medida aproximada como para que tengan una idea).
Este rectángulo lo cortan por un poco menos de la mitad, o sea, uno medirá 27 cms y el otro 22, aproximadamente. 


10) En el rectángulo mas chico van a desparramar una mezcla de 150 gramos de chips de chocolate o trocitos de chocolate semi amargo, tipo cobertura o para taza, con 50 gramos de nueces en cuartos (media mariposa cada trocito), 50 gramos de avellanas, 50 gramos de almendras y 50 gramos de castañas de cajú. Parece un exceso, pero no lo es, es la cantidad justa. Enrollan  como muestro en la foto, de un lado al otro y dejan la unión abajo, cortan cada 5 cms. Apilan los trozos colocando uno vertical y otro horizontal como indican las fotos, esto hace que se integren mucho mas. Dejan así y van al otro trozo.

11) En el otro rectángulo colocan una mezcla de 50 gramos de castañas de cajú, 50 gramos de almendras, 50 gramos de avellanas, 100 gramos de nueces  cortadas al medio, 100 gramos de pasas (yo le puse rubias, Ariel le puso negras y remojadas en cognac y escurridas, ustedes elijan), y 300 gramos de fruta abrillantada cortada en trocitos.  Yo pensé lo mismo que pueden pensar, qué barbaridad! es mucho! pero no, está bien. Hablando con una vecina de enfrente de mi casa, me dijo que ella hacía y que iban 600 gramos de frutas secas y abrillantadas, digamos, en total, por kilo de masa. Así que esta bien :)
Enrollan, cortan y enciman los trozos como el arrollado anterior.

 12) Tomen la masa del primer arrollado cortado y amásenla un poco para integrar. Formen bollos de acuerdo al molde que tienen (ver paso 13) o no usen molde. Lo importante es que la masa quede lisa, arriba y abajo puede quedar como con uniones, para eso debemos tomar las porciones de acuerdo al tamaño que queremos y hacer un bollo estirando de arriba hacia abajo como un hongo. Que quede liso en la superficie. Los colocan en el molde o en una placa si no van a usar molde  (placa enmantecada apenas) y los aplastan con la mano cerrada a modo de puño. Pincelan con huevo batido con una cucharada de azúcar y una pizca de sal (esto yo olvidé hacerlo y no pasó nada, absolutamente). Cubren con un paño y dejan a temperatura ambiente no menos de 5 o 6 horas.



13) Pueden usar moldes o hacerlo tipo milanés, sin molde. Yo había comprado dos moldes de papel de medio kilo y dos de un kilo. La verdad es que  me gustaron mas los que puse en los de kilo y el milanés que los que puse en moldes de 1/2 kilo. Salieron dos panes de 600 gramos y 3 de medio kilo.
Depende de la harina, la fermentación, las frutas, puede variar unos gramos, pero mas o menos salen así, también pueden hacer panes de kilo o de cuarto kilo, eso queda en ustedes. Hay moldes individuales que son de 125 gramos, o pueden hacer bollos de 100 gramos para regalar, envueltos en papel celofán o cristal o dentro de algún bonito recipiente de vidrio con tapa. Dejo esto a criterio de cada uno. Los tiempos de cocción que les doy son para panes de 500 a 600 gramos.


14) Transcurrido el lapso de tiempo del segundo levado, llevan a horno de 150° entre 30 y 35 minutos con calor de arriba y abajo, de ser posible. Si el horno es a gas convencional, y tienen termómetro de comidas, debe llegar a 72° el pan, adentro a los 30 minutos de cocción o un poquito mas. Si no tienen termómetro ni termostato, les dejo una guía para que sepan como se puede saber la temperatura del horno. Les recomiendo el horno eléctrico, para mas exactitud, pero no se priven de hacerlo si no lo tienen. Intenten graduar en  horno medio y dejen 30 minutos, prueben la cocción con un cuchillo introducido en el medio bien abajo y vean  si sale limpio. Dejen enfriar totalmente cubiertos con papel o paño.

ACLARACIÓN 2:

EN LOS MOLDES DE KILO QUE USÉ, SOBRÓ PAPEL AÚN DESPUÉS DEL HORNEADO PORQUE PUSE 600 GRAMOS, PERO LOS CORTÉ A UN CM DEL BORDE Y CON ESO SE CONTUVO EL GLASEADO TAMBIÉN Y QUEDARON MUY BONITOS!


15) Para el adorno, yo les cuento lo que hice, pero pueden dejarlos sin nada o hacer un glaseado o almíbar ligero y pegar algunas frutas. Yo prepare un glasé real  y les cuento como.
Puse en un bol una clara de huevo y agregué de a poco el jugo de limón sin semillas ni pulpa. También en partes, agregar 350 gramos de azúcar impalpable o glas. El jugo de limón va a ser de acuerdo a lo que ustedes quieran de espeso el glasé, yo usé un limón y medio casi. Quedó espeso. como para que no se chorree demasiado. Miren las fotos y hagan de acuerdo a su gusto. Yo les diría que tengan a su disposición 500 gramos de azúcar impalpable y dos limones.



16) Glaseen cada pan y pongan de adorno lo que gusten. Yo usé higos turcos cortados en mitades, cerezas al marraschino y almendras. Dejen secar cubiertos con papel de cocina por encima, sin apoyar, apenas cubiertos. Son un manjar. Glup!


Ingredientes:

  • 1 kilo de harina 000
  • 260 gramos de manteca blanda (mantequilla)
  • 5 huevos 
  • 15 ml. de esencia de pan dulce
  • 10 ml. de agua de azahar
  • 3 cucharaditas de esencia de vainilla
  • 15 ml. de vino marsala
  • 40 gramos de miel
  • 200 gramos de azúcar
  • 250 cc de leche
  • 50 gramos de levadura
  • 10 gramos de sal fina
  • 35 ml. de edulcorante liquido que pueda cocinarse


Para el pan dulce de frutas secas y chips de chocolate:

  • 150 gramos de chips de chocolate
  • 50 gramos de nueces
  • 50 gramos de avellanas
  • 50 gramos de castañas de cajú
  • 50 gramos de almendras

Para el pan dulce de frutas abrillantadas y secas:

  • 50 gramos de castañas de cajú
  • 50 gramos  de avellanas
  • 50 gramos de almendras
  • 100 gramos de nueces
  • 100 gramos de pasas rubias
  • 300 gramos de frutas abrillantadas.
Para decorar:

  • 1 clara de huevo
  • 350 gramos de azúcar impalpable o glas
  • 1 y 1/2 limón
  • 100 gramos de cerezas al marraschino
  • 100 gramos de almendras

miércoles, 7 de junio de 2017

PECETO (REDONDO) CON SALSA CREMA DE ACEITUNAS

PECETO (REDONDO) CON SALSA CREMA DE ACEITUNAS


El peceto o redondo de ternera es una de las carnes mas magras y valiosas, pero... es seca.
Por eso es conveniente servirlo con salsas como el Vitel Toné, en donde lo comemos sumergido en una salsa de atún, crema, mayonesa, anchoas y alcaparras, mas su propio caldo de cocción. Queda muy sabroso y para nada seco, desde ya.

Ingredientes:

  • 1 peceto de 1 y 1/2 kilo aprox.
  • 1 puerro
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla de verdeo
  • 1 rama de apio
  • 1 trozo de morrón colorado
  • sal a gusto para la cocción de la carne
  • 400 gramos de mayonesa
  • 250 gramos de aceitunas verdes descarozadas
  • 1 cucharada de aceite de oliva o girasol
Opcionales:

2 huevos duros
2 cucharadas de aceite

Preparación:
Una variante muy buenas es servirlo con salsa de aceitunas.
En casa se come desde que yo era chica y tengo noción, y les aseguro que eso significa unos cuantos años, jaja!
En un principio lo hacía mi madre incluyendo yemas de huevo,  incluso claras, pero luego las dejó de lado y seguimos haciéndolo  hasta hoy, mas suave.

Para comenzar vamos a hervir 1 peceto o redondo (de un kilo a un kilo y medio aproximadamente, pueden haber de dos kilos y en ese caso deberán doblar los ingredientes de la salsa) en una olla con bastante agua, a la que añadiremos sal, un puerro, una rama de apio, una cebolla de verdeo, un pedazo de morrón y dos dientes de ajo.
Colocamos la carne en la cacerola de modo que quede lo mas estirada posible, si el corte es de vaca grande y no entra  estirado, pueden cortarlo al medio y poner las dos partes juntas, una al lado de la otra, porque igual después lo vamos a fetear, o cortar en rebanadas muy finas. 
Desde que rompe el hervor, en cacerola semi tapada y a fuego fuerte, lo dejamos cocinar dos horas y media si es grande (2 kilos) y una hora y 45 minutos si es chico (un kilo). Para kilo y medio dos horas y 10, aproximadamente!
Lo dejan enfriar en su propio caldo al que deberán agregar agua si ven que se consume mucho, mientras que hierve, y agua caliente para no cortar el hervor.
Una vez frío, lo cortan en rebanadas o fetas bien finas al estilo lengua a la vinagreta o vitel toné y lo colocan en una fuente plana, lo cubren con film y lo llevan a la heladera.

Por otro lado procesan o mixean o rallan con lo mas fino del rallador, 250 gramos de aceitunas verdes en salmuera y descarozadas (peso sin carozos). Debe quedar como casi una pasta, casi  :)
Ponen estas aceitunas en un bol y le agregan 400 gramos de mayonesa suave y una cucharada de aceite de oliva o girasol. Mezclan hasta integrar bien. 
Pueden agregar dos huevos duros procesados, bien chiquititos, o solo yemas o solo claras. 
Integrar todo muy bien y adicionar si ponen los huevos, dos cucharadas mas de aceite Glup!

La foto la puse a propósito con las fetas secas y no cubiertas, para que noten la textura de la carne.
Se puede servir ya salseado o dejar las fetas solas, adornadas con aceitunas y lechuga o morrones y la salsa aparte para que cada comensal disponga la cantidad a utilizar a su gusto.
NO AGREGUEN SAL PUES LAS ACEITUNAS LA SALAN MUCHO.

martes, 6 de junio de 2017

Diez (+ 1) consejos muy útiles para cocinar con seguridad


Diez (+ 1) consejos muy útiles para cocinar con seguridad



Cocinar es una actividad que encierra algunos riesgos. Pero tiene fácil remedio. No cuesta nada cocinar ricamente con un poquito de seguridad y un muchito de salud gastrointestinal. El sentido común y algunos procedimientos sencillos nos ayuda a alejar los principales peligros.

Diez (+ 1) consejos muy útiles para cocinar con seguridad
El principal y más evidente peligro en una cocina es la contaminación o degradación de la comida. Al fin y al cabo, nos la empujamos al interior del cuerpo por placer y necesidad. Por ello, el grueso de las recomendaciones que explicamos a continuación se refieren a la manipulación y almacenamiento de los alimentos.

La higiene, mantener los alimentos crudos separados de los ya cocinados y manejar con diligencia el asunto de las temperaturas son los aspectos principales. Los peligros que afectan a nuestra seguridad física se contemplan en los últimos puntos de este decálogo que no lo es.Nada excepcional, sobre todo sentido común y buenas prácticas.

1. La contaminación cruzada de alimentos

La contaminación cruzada se produce cuando se transmiten microorganismos patógenos de un alimento contaminado hacia otro 'sano'. Se llama directa cuando se produce por contacto entre alimentos e indirecta si sucede a través de la mano o un utensilio. Por ejemplo: utilizar la misma tabla para trocear carne de ave cruda y vegetales que luego comeremos crudos en una ensalada.


Medidas a adoptar:


- Utilizar tablas de corte distintas para alimentos crudos y cocinados. También es conveniente separar por tipos de alimento: verduras y frutas pueden compartir tabla, la carne y el pescado han de tener su tabla particular.
- Lavar las manos, utensilios y encimera tras manipular alimentos crudos. Pasar una bayeta no convalida en la universidad de la limpieza culinaria: debe de tener detergente, agua caliente y frotamiento eficaz.


- Cambiar de trapo o mejor aún, utilizar papel de cocina desechable.
- En la nevera, almacenar los alimentos bien cerrados o filmados para que no haya contacto entre los mismos. Mejor disponer en la parte superior los que en ningún caso puedan gotear, que suelen ser alimentos ya cocinados y dejar las estanterías inferiores para los alimentos crudos como carne o pescado.


consejos
2. Temperatura: enfriamiento
La temperatura es crítica en la cocina. No solo cuando sometemos un alimento a cocción, la temperatura elevada mata los microorganismos (los perjudiciales y los buenos, todos, claro), sino también cuando un alimento ya cocinado se enfría y se almacena. Los microorganismos se sienten muy cómodos en rangos medios de temperatura, así que cuando un plato se enfría es un sustrato muy apetecible, debemos minimizar el tiempo de exposición de los alimentos a ese intervalo.


Medidas a adoptar:


- Enfriamiento rápido (las corrientes de aire ayudan, en casos como cremas y purés podemos incluso utilizar un baño maría inverso. Con un bol de agua y hielo en el que apoyamos otro bol con la crema que queremos refrigerar). Es fundamental guardar en la nevera en cuanto alcance una temperatura adecuada. En ningún caso dejarlo en la encimera hasta que nos acordemos o 'mañana por la mañana'.


- Esas horas a temperatura cómoda (la OMS califica de zona de riesgo las temperaturas entre 5ºC y 70 ºC, recomienda en ningún caso superar las dos horas de exposición en este rango) pueden resultar una fiesta muy loca para los microorganismos que terminen con una resaca muy chunga para nuestra salud.
3. Temperatura: descongelado
Cuando descongelamos el punto más crítico no es aumentar la velocidad del proceso (de hecho interesa hacerlo lentamente) sino controlar muy bien el momento en que este finaliza para asegurar que el alimento queda refrigerado.


Medidas a adoptar:


- Siempre que sea posible descongelar los alimentos en el frigorífico. No sólo el resultado de textura y sabor será mejor en el paladar sino que evitamos que pueda permanecer tiempo a la intemperie una vez ya descongelado.
- Si el alimento a descongelar desprende líquido, es muy conveniente depositarlo sobre una rejilla que lo separe del mismo. Los líquidos son sopas donde los microbios proliferan con mucha mayor facilidad.
- Si eres de los que descongela con el microondas (ouch!) asegúrate siempre de cocinar inmediatamente tu comida.
3. Temperatura: recalentado
Ya hemos comentado que las temperaturas entre 5ºC y 70ºC son las zonas de mayor riesgo. Por ello cuando recalentamos estamos en cierta medida favoreciendo la aparición de organismos que pueden resultar patógenos.
utiles
Medidas a adoptar:
- Recalentar sólo la porción que necesitemos y hacerlo de forma rápida para minimizar el tiempo de exposición al riesgo.
-Recalentar la comida de forma uniforme, asegurando en lo posible que no existan zonas calientes y otras templadas. El microondas suele calentar más unas zonas que otras, asegúrate de mover tu comida en el recipiente de vez en cuando para evitarlo.


- El arroz es otro elemento problemático, conviene consumirlo en 24h incluso estando guardado en el frigorífico.
- Cuando recalentamos o regeneramos una salsa, llevarla a ebullición. Igualmente con sopas y otros alimentos líquidos.


4. Trapos vs papel de cocina

Los trapos de cocina acumulan porquería con mucha facilidad. Cada vez que nos limpiamos en ellos transferimos a sus fibras material apto para alimentar bichitos  no deseados. Y simultáneamente podemos llevarnos en nuestras manos alguno de ellos que haya conseguido prosperar.
Medidas a adoptar:


- En la cocina doméstica la solución es simple y eficaz: utilizar siempre que podamos papel desechable de cocina. Fácil, barato y radicalmente efectivo. Cada vez que limpiamos, la suciedad va a parar al cubo de la basura. ¡Pam!
- Si por alguna razón no queremos o no podemos utilizar papel de cocina, es obvio que hay que substituir el trapo con mucha asiduidad. En cocina profesional el trapo dura lo que dura el servicio, por algo será.


5. Limpieza personal
Obviamente nohasefaltadesirnadamás  ¿No?
Medidas a adoptar:
- Lavarse las manos antes de empezar a cocinar. Lavarse las manos cada vez que manipulemos un ingrediente crudo, especialmente si son alimentos como la carne de pollo o el pescado.
-Cubrir cualquier corte o herida que podemos tener en las manos. Por pequeño que sea, es un posible foco de infección.
- Quitarse anillos y pulseras. Sus oquedades y el espacio que hay entre ellos y la piel son sitios problemáticos.
- No cocinar si estamos enfermos. Salvo que queramos contagiar nuestro fastidioso resfriado al resto de la familia, claro.
- Si tenemos pelo largo no es mala idea recogerlo o sujetarlo de alguna manera si vamos a cocinar. Si nos tocamos el pelo o la cara, volver a lavarnos las manos.
6. Limpieza de los vegetales crudos
Como todo alimento, los vegetales son susceptibles de transportar agentes patógenos que podrían llegar a afectar nuestra salud. Además, también se tratan con pesticidas y otros elementos que aunque cumplen con la legislación vigente -y por tanto se consideran seguros- siempre es interesante eliminar de su piel. Como las verduras y frutas a menudo no se cocinan, su limpieza y desinfección es clave ya que no tenemos el fuego como aliado desinfectante.
cocinarMedidas a adoptar:
- Lavar las frutas antes de partirlas, para que los posibles elementos perjudiciales de la piel no entren en contacto con el interior.
- Dejarlas un buen rato bajo el grifo o en agua abundante. Un chorrazo de diez segundos no es suficiente. Eliminar siempre cualquier resto de tierra, fango o similar.
- Podemos utilizar algún producto desinfectante de los que hay en el mercado. Un mililitro de lejía por litro de agua puede ser una opción eficaz.
7. Cucharas para probar la comida
Una de las principales tareas del cocinero es ir probando el resultado para asegurar el éxito final. Rectificar de sal o comprobar la intensidad de sabores en una reducción forma parte de la cocina práctica y no se pueden evitar.
Aún así, nunca hemos de introducir en la comida una cuchara que haya sido ya utilizada para probar. Este es un error que no por común debemos seguir cometiendo. Además, a algunos nos da mucho asquito, claro.
Medidas a adoptar:
- La solución es facilísima: utilizar siempre dos cucharas para probar.
- La primera es la que se introduce en la olla o sartén con la comida. Nunca se chupetea y solo se utiliza para sacar la comida durante el cocinado.
- La segunda recibe el alimento para ser llevado a la boca. Simplemente se trata de tener bien diferenciada cual es cual. Así no hace falta ir lavando cucharas tras cada prueba y evitamos contaminar el plato que llega al comensal.
8. Cuchillos bien afilados
Contrariamente a lo que muchos piensan es más fácil cortarse con un cuchillo poco afilado que con uno bien mantenido que tiene el filo en condiciones. Los cuchillos que no cortan pueden resbalar sobre los alimentos (¿Has probado a cortar la piel de un pimiento con un cuchillo sin filo?) y acabar en nuestro dedo.
para
Medidas a adoptar:
- En cualquier ferretería, tienda de menaje o gran superficie podemos encontrar herramientas que mantienen el filo de nuestros cuchillos en buenas condiciones. Estrictamente hablando no se trata de un afilado sino que corrigen los pequeños errores y defectos que surgen en el filo con el uso cotidiano del cuchillo. Conviene pasar regularmente nuestros cuchillos por el instrumento y tener la costumbre de fijarnos en si cortan bien cada vez que empecemos a utilizarlos.
- Extra-point: cortar siempre deslizando el cuchillo en el sentido que se aleje del cuerpo y las manos.
9. Manoplas de protección
Para coger las cosas calientes se necesita protección. Un trapo mal doblado (si encima está mojado la situación puede empeorar) no es una buena solución. Ser metódico en este asunto nos puede ahorrar esa quemadura chunga de 'no sé cómo me pasó, siempre pongo bien el trapo pero esta vez me despisté y tengo una ampolla del tamaño de un hongo nuclear'
Medidas a adoptar:
- Uso de manoplas o aislantes de silicona cada vez que manipulemos un recipiente que sale del horno o está caliente por la razón que sea. Siempre.
10. Extintor
En la cocina hay fuego y multitud de elementos que se pueden incendiar. Si lo que se quema es grasa, arrojarle agua puede ser una mala decisión (el agua provoca salpicaduras al instante que nos pueden quemar). Cuando el origen del fuego es eléctrico el uso del agua puede ser fatal (y por esa misma razón, no debemos manipular enchufes o electrodomésticos con las manos mojadas).
Medidas a adoptar:
- Un pequeño extintor a mano en la cocina puede salvarnos rápidamente de una situación comprometida. No son caros y es una inversión muy rentable en tranquilidad.
11. Los mangos de las cosas
Esta viene de regalo, creo que todos la hemos escuchado en casa desde pequeños. No es precisamente una gran novedad. Las sartenes al fuego y demás utensilios con mango sobresaliente son un obstáculo con el que podemos tropezar o engancharnos fácilmente. Si tenemos críos en casa que corretean alegremente ejerciendo de niños que es lo que les toca... este es un peligro inmediato y real.
Medidas a adoptar:
- Universal y conocida, pero lamentablemente no siempre aplicada. Los mangos han de estar orientados de forma que no sobresalgan de la encimera mientras cocinamos.
Y una última regla universal que vale para todos los siempres: Limpiar a fondo y regularmente toda la cocina. ¡Claro! 

TORTILLA DE VEGETALES CON FIDEOS

TORTILLA DE VEGETALES CON FIDEOS RIQUÍSIMA!


Cuando hacemos fideos y nos sobra un platito, puede pasar que los comamos con resignación con un poco de manteca y queso o que los "reciclemos" añadiendo vegetales o un pesto o algo que se nos ocurra.
Una de las soluciones es hacer tortilla. Y como de sobrantes se trata, yo junté sobrantes. Nunca imaginé que iba a quedar tan rica!!!! Luego la volví a hacer, ya comprando las cosas que usé, pero esta vez expresamente para hacer la tortilla. Les cuento.

Ingredientes:
  • 10 cucharadas de aceite (yo girasol)
  • 1 cebolla entre mediana y grande
  • 1/2 ají rojo
  • 1/4 o 1/2 ají verde
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 o 2 dientes de ajo
  • 2 zapallitos no muy grandes
  • 5 o 6 champignones
  • 4 huevos grandecitos
  • sal fina a gusto
  • pimienta a gusto y optativa
  • 3 cucharadas de queso rallado
  • 1 plato hondo de fideos guiseros cocidos (tirabuzones, moños, coditos, mostacholes, o spaghettis cortados chico)
Preparación:

Picar la cebolla chiquita. Lo mismo los ajíes. Rallar o picar muy chiquito el ajo. 
Cortar los champignones en láminas gruesitas y en trozos medianos. Cortar los zapallitos retirando la pulpa central que contienen las semillas.
Calentar 5 cucharadas de aceite y cuando está caliente incorporar la cebolla, dejar transparentar un poco. Agregar los ajíes y luego de remover un poco el ajo. Añadir el azúcar. Remover y dejar dorar.


Agregar los zapallitos y los champignones, remover. No salar ni salpimentar. Dejar cocinar unos minutos hasta que tiernicen los zapallitos, pero sin que queden totalmente cocidos.


En un bol batir los huevos y salar o salpimentar a gusto. Añadir el queso rallado. Ahora incorporar los fideos y luego los vegetales ya tibios casi fríos o fríos.


Calentar 5 cucharadas de aceite y volcar la mezcla. Achatarla con cuchara para emparejar la superficie.


lunes, 5 de junio de 2017

Kachori de patata

Kachoridepatata

Los kachori son unos panecillos tradicionales del norte de Pakistan y la India, donde se comen como aperitivos. Por lo general están rellenos de legumbres como lentejas y los garbanzos. Esta vez quisimos hacer una versión mucho mas liviana y menos picante que la tradicional, por lo cual utilizamos patata en vez de legumbres. Si te gusta el toque picante puedes agregarle a los ingredientes un poco de pimienta negra recién molida.
Ingredientes para la masa: 200 grs de harina de trigo, 2 cucharadas de aceite vegetal, 1/4 taza de agua (75 ml), pizca de sal.
Ingredientes para el relleno: 2 patatas cocidas y peladas, 1 cebollin (cebolleta) picado pequeño, 1 cucharada jengibre fresco rallado, 1 pizca de ajo en polvo, 1/2 zanahoria picada muy fina.
Preparación de la masa: En un bowl colocamos la harina y hacemos un gujero en el centro donde colocaremos la sal, el aceite y el agua. Mezclamos todo, primero con un tenedor y luego con la mano hasta formar una masa compacta. Hacemos una bola con la masa, la tapamos con un paño y reservamos.
Preparación del relleno: En una sarten colocamos un chorrito de aceite y agregamos el cebollin y la zanahoria. Sofreímos solo un poco hasta que la cebolla quede transparente. Agregamos la patata y con un tenedor la aplastamos. Agregamos el jengibre, el ajo, y revolvemos.
En una mesa estiramos la masa con un uslero. Con un corta pasta o taza circular cortamos la masa para fabricar nuestros Kachori. Colocamos un poco de relleno en el centro y levantamos los bordes para juntarlos en el centro y aplastamos, solo un poco. Freímos en abundante aceite o si prefieres puedes hornearlos por unos 20 a 25 minutos, con un poco de aceite en la lata.
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Tarta de beicon y huevo

Tarta de beicon y huevo: la receta perfecta para el desayuno de San Valentín

Tarta de beicon y huevo: la receta perfecta para el desayuno de San Valentín
He de reconocer que cuando se trata del desayuno me tira más el dulce, pero mis preferencias cambian cuando se me pone delante una tarta de beicon y huevo. Soy una chaquetera, lo se, pero seguro que entendéis el porqué de mi infidelidad temporal. Un desayuno perfecto para San Valentín, capaz de enamorar a los más golosos (como una servidora).
A una tarta de beicon y huevo, con base de hojaldre crujiente y un punto de queso fundido acompañada del dulzor de los espárragos trigueros no hay quien se resista. Es tan sencilla de preparar que dan ganas de hacerla a diario, pero tampoco conviene excederse pues es muy saciante. Por eso la recomendamos para ocasiones especiales y San Valentín nos parece perfecta.

Buñuelos blancos y verdes de acelga y brócoli

Ingredientes

  • Masa:
  • Harina leudante 6 cdas
  • Huevos 2
  • Agua c/n
  • Verdes:
  • Acelga 1 atado
  • Ajo 3 dientes
  • Pimienta
  • Nuez moscada
  • Blancos:
  • Coliflor
  • Ajo 3 dientes
  • Pimienta
  • Nuez moscada
  • Almendra
  • Fritura:
  • Aceite p/ freir

Procedimiento

Para la pasta colocar la harina, los huevos, la sal y el agua en un boul y batir hasta eliminar los grumos. Tiene que quedar una masa espesa. Ni muy densa ni muy chirla.

Para los buñuelos de acelga retirar las pencas y las cortamos en tiritas finitas y las blanqueamos una sartén caliente con aceite de oliva con sal, pimienta y ajo. Una vez blanqueadas, agregarlas al boul de la mezcla y revolver.

Para los buñuelos de coliflor , blanquear  la coliflor en agua con vinagre y mezclar con la pasta de freír. Al armarlos colocarles en el centro una almendra tostada.


Para la cocción, calentar el aceite y colocar el boul cerca de la sartén para armar los buñuelos con dos cucharas y freírlos  hasta obtener el dorado deseado.